30 agosto 2013

Existen prioridades


El día de ayer por la madrugada platicaba con alguien quien me comentaba que se encontraba muy triste porque acababa de ver un video por televisión donde unos animalitos habían sido maltratados. Inmediatamente pensé: "Dude, ¿qué tan jodido está el mundo que a muchas personas les importa más el maltrato hacia los animales que lo que le sucede a la humanidad?".
Y no es que esté hablando mal de esta persona en particular ni de cualquier otra que adore a los animales, yo los respeto a todos por igual, es sólo que, no mamen: ¡¿Cómo se pueden estar preocupando por cosas tan inferiores cuando en Siria, por ejemplo, en estos momentos están viviendo un infierno donde la guerra ha arrebatado la vida de más de 100,000 personas?!, ¡cien mil!
 ¿Acaso no leen los diarios? ¿Acaso no ven las fotos publicadas de las  filas de cadáveres de niños apilados en la calle? Donde miles de familias han sido destruidas, y las que quedan, viven atemorizadas por los ataques químicos a los que están expuestas.
 Ustedes los "animal lovers", la verdad que no los entiendo; su argumento de siempre es que los animales no se pueden defender; pues adivinen qué: ¡tampoco esas pobres personas en medio de una estúpida guerra lo pueden hacer! 
 Y no confundan mi apatía hacía los animales con mi falta de consideración hacia ellos. Reconozco la importancia de protegerlos así como también respeto la vida animal y estoy en contra del maltrato hacia esta especie; es sólo que no puedo creer que hayan personas que se clavan mucho en este tema cuando hay cosas obviamente más importantes por las que se deberían preocupar o al menos mostrar un poco más de respeto.

 Aquí les dejo un video que de verdad parte el corazón. Se trata de una niña que, tras el ataque químico de la semana pasada, fue encontrada y llevada a salvo y cuando aún se encontraba en estado de shock la pobrecita gritaba "estoy viva, estoy viva...".


 Lo más triste de todo esto es cuando sale a luz un nuevo video de un perro o gato ultrajado y las personas se escandalizan, se horrorizan, se enfurecen. Desean la muerte del ejecutor, deseando agonía y dolor a los responsables. Desean justicia animal. 
Pero si sale la nota de 100,000 personas muertas en una semana a causa de una guerra; 15,000 personas muertas por el virus del SIDA; 2,000 personas que se han quedado sin hogar por alguna inundación; o que 3 millones de niños... ¡niños! mueren al año en África por el hambre, a ellos nos les importa, les vale madre...

 A este punto hemos llegado como seres humanos. Vivimos en un mundo en donde preferimos más a los animales que a nosotros mismos

Repito, no estoy en contra de los animal lovers, la verdad es que cada quien puede valorar más lo que le plazca; únicamente me dieron ganas de escribir esto porque ayer uno de ellos me dijo que soy un insensible y pues la verdad no creo que esa persona tenga el valor cívico, moral o hasta espiritual, para decirme que no tengo sentimientos sólo porque yo sí siento más tristeza y lástima por cosas que en verdad preocupan como lo son las personas.


24 agosto 2013

Mejor sabor que nunca


A veces no te das cuenta por ser algo tan simple y de repente ves que desde siempre te has estado comiendo esas galletas con la leyenda "Mejor sabor que nunca", y es entonces que te cuestionas a ti mismo si los que hacen esas galletas son tan pendejos para no lograr encontrar la fórmula perfecta y obtener un sabor definitivo, o si yo soy el pendejo por consumirlas aún sabiendo que me he estado tragando algo que desde nunca ha sabido tan bueno como creía.

Y la verdad es que esto no sólo se ve en las galletas, sino en las relaciones.
Peleamos-discutimos-nos lastimamos-rompemos-nos extrañamos-lo hablamos-lo solucionamos-volvemos-nos decimos que ahora sí vamos a funcionar. En ese preciso orden. Luego no es cierto, volvemos al punto de inicio.

Entonces uno se pregunta de nuevo si se es lo suficientemente idiota para estar intentado algo así o simplemente se trata de confiar en que un día llegará el momento en que en el laboratorio encontrarán la fórmula química con los ingredientes exactos que alcanzará de una vez por todas el sabor definitivo de una rica galleta.

Creo que la respuesta es que desde la primera vez que pruebas una galleta y te gusta, no importará cuanto intenten mejorarla, la seguirás consumiendo porque te habrá gustado toda ella y no únicamente el sabor.

Lo único que digo es que estoy enamorado de mi galleta desde el primer momento que la mordí y nada va a cambiar eso; la seguiré consumiendo a pesar de su estúpido intento de mejorar algo que ya me gusta así como está.