22 agosto 2011

Las camas ya no son como las de antes


El día de ayer me la pasé tirado en la cama crudísimo a más no poder. Y vaya que es raro que me de una cruda tan fea. Más aún raro porque recuerdo que ingerí varios vasos de agua la noche que bebí, precisamente para evitar el malestar. Y ahora que lo pienso, creo que fue el agua lo que me causó tanta cruda.
Me desperté super tarde, con el aliento a que me la pasé bebiendo con los cuates todo el día hasta pasada la media noche. Con sueño, cansancio y malestar me di un buen baño con la esperanza de tener ánimos para hacer algo de provecho como encender la computadora o limpiar las cujas de mis únicos tres discos compactos que tengo.
No así, el agua en mi cuerpo solo provocó más sueño del que ya tenía obligándome a quedarme tirado en la cama como si alguien hubiera extraído mi alma y se la hubiera llevado a pasear sin mi consentimiento.
El día de ayer permanecí horas de horas acostado de mil formas en busca del confort mientras veía chingos mil de películas. Bueno, no es cierto, solo vi 5.

Lo que me motivó a compartirles esto es que me quedé pensando en que no sería tan genial eso de permanecer en cama todo el día durante todos los días.
Durante las horas que pasé acostado pude sentir más cansancio que cuando voy a trabajar, cof cof, a la oficina. Y no vayan a salir con que la culpa es de mi colchón porque está nuevecito.
Para cuando ya eran las 10 de la noche me urgía un buen masaje, mismo que intenté aplicarme yo mismo descubriendo que no estamos hechos para darnos esos placeres.
En serio que estar acostado tanto tiempo no es lo que uno espera que sea y se sienta. El cuerpo humano está hecho para trabajar, moverse, estár en acción; por lo que deduzco que mi cuerpo no es de este planeta, pero ya hablaremos de eso después.
Había oído hablar que las personas que permanecen en cama por varios meses llegan a tener ampollas y heridas en la espalda y glúteos; y ahora lo creo porque a pesar de estar únicamente unas cuantas horas como que ya me estaba fusionando con los resortes del colchón.
Hoy amanecí con mucho dolor de cuerpo, la cruda por el alcohol ya se fue pero me quedó la cruda por estar acostado en la cama cierta cantidad de horas y solo se quitará levantándome y haciendo alguna actividad física.

Sin embargo, no me doy por vencido y hoy voy a intentarlo de nuevo, permaneceré tantas horas como me sean posibles acostado y viendo más películas, solo que ahora lo haré en posición fetal para no cansarme mucho la espalda.

Un saludo a todos los que están trabajando hoy lunes, ya les falta menos para el fin de semana, ¡Ánimo!

*apaga la computadora y se va a acostar*

19 agosto 2011

No aprovechar es desperdiciar


No sé porque el ser humano tiene esa costumbre de no apreciar lo que sí tiene y de añorar lo que no. Seguramente es una actitud psicológica completamente natural por lo que se comprende, pero ni así se justifica el que luego ande lloriqueando cuando se da cuenta que ha perdido algo valioso que era de su pertenencia.

Me incluyo a la lista de esos afortunados que tienen a su lado algo que vale mucho pero que no le damos importancia y no agradecemos, o que sobre todo, no disfrutamos. Estoy muy seguro que todos en algún momento dado tenemos algo tan valioso que alguien más desearía. No necesariamente tiene que brillar, es más, pudiera estar muy opaco, sucio, escondido o hasta roto, pero que para nosotros representa un gran valor ¿y qué hacemos? lo ignoramos en su totalidad.

Por ejemplo, solemos desperdiciar nuestros ratos libres, de esos en los que tenemos la posibilidad de respirar tranquilamente y de meditar; o simplemente de descansar unos minutos y tomarlos para nosotros. Sin embargo, nos parece tan aburrido que en seguida tomamos nuestro Smartphone y nos ponemos a twittear: "Estoy aburrido y sin nada que hacer. ¿Sugerencias?".
No digo que esté mal el querer animarse cuando se está aburrido, pero sí el que nos quejemos que no tenemos ni un solo segundo para respirar.

Mucha gente desperdicia la relación en que se encuentra y no aprecia la fortuna que tiene de que alguien quiera estar a su lado. Luego viene el lloriqueo de su soledad y "no se explica el porque".
Desperdiciamos desde tiempo, dinero, espacio, amistades, cariño y hasta las enfermedades; sí, ya saben, hay que aprovechar cuando nos enfermamos para no ir a la escuela o al trabajo. ¿Ven como soy positivo?

El caso es que me puse a reflexionar sobre esto ya que ando de vacaciones y no estoy aprovechando mi tiempo libre. Hay tantas cosas por hacer desde ponerle pies y cabeza a mi recámara, hasta salir una tarde para tomar un poco de aire fresco y beber una coca-cola fría en la plaza mientras me burlo de los que se ven agotados y se van a casa luego de una ruda y cruel jornada laboral.
Al final no sé si estoy desaprovechando la oportunidad de ocuparme en algo o si estoy tomando ventaja y estoy descansando plenamente. Lo que sí sé es que al final de estas malditas vacaciones voy a terminar quejándome de algo (como siempre).


01 agosto 2011

Pequeños lujos que son para considerar

La última vez que asistí a un cine fue en diciembre de 2009 y fue con la película de "2012". Fue en compañía de mi familia con quien disfruté de la función y desde entonces no había pisado una sala hasta hace unos días.
Tuvo que pasar año y medio para que nuevamente estuviera sentado en una butaca de cine comiendo palomitas y tomando una deliciosa Coca-Cola.
Aunque para muchos pareciera una locura dejar pasar tanto tiempo sin apreciar el arte cinematográfico, la verdad es que en lo personal pude vivir sin remordimiento por no asistir en todo ese tiempo. Me perdí de producciones como Inception, Iron Man 2, Sherlock Holmes, Agente Salt, X men first class, entre otros, pero pude vivir sin ello. Admito que algunas ocasiones sí tuve intención de invitar a más de una persona para no ir sólo pero desistí en todas aquellas ocasiones ya que repito, al final de cuentas el cine no me es tan esencial como digamos tomar cerveza.

Aprovechando que mi novia está de visita en mi ciudad y que para diciembre del año anterior tuvimos cambios de planes y no pudimos asistir en aquél entonces, es que ahora sí nada nos detuvo para compartir ese momento especial que toda pareja disfruta.
La película elegida fue Transformes, y aunque no estuvo muy de acuerdo en un inició, al final terminó disfrutando del filme. Y es que quién no pudiese disfrutar de semejante peliculón lleno de acción, humor, y... PINCHES EFECTOS ESPECIALES DE REPINCHE NO MAMES, WEY.
La cinta es un deleite para la pupila en cuanto a detalle visual se refiere. Tuvimos la fortuna de que apesar de estar de salida de cartelera, aún la logramos alcanzar en pantalla digital y obviamente en 3D.
La última película que vi en esta tecnología fue Volt, el super perro, o algo así, y para entonces tenía un mal concepto de este tipo de películas. No obstante, el apreciar la calidad de la imagen de esta nueva película me hizo reformar mi opinión con respecto a las nuevas tendencias de ver producciones de largometrajes. En poncas palabras y sin dar tanto choro, EL PINCHE 3D ESTÁ DE NO MAMES, WEY. Si antes me pareció estúpido el ver una película con unas gafas oscuras, ahora desearía que la vida real también estuviera en 3D, pero no el 3D real, sino el 3D de las pantallas de ahora. Es que no no no, la verdad si me gustó todo este rollo.

Por otro lado y fuera del contexto de la tecnología, me llamó la atención estando en pleno 2011 estos gustos no se los pueda dar cualquiera. Cada boleto me salió en $86, ¡$86! Se me hace muy exagerado el costo de un pinche boleto de cine. Y no, no es que sea avaro para darme esos gustos, sino que me pongo a pensar que hay mucha gente que aunque parezca tonto, nunca podrá entrar a una sala de estas a ver una buena película. Habrá quienes tengan que trabajar 3 días completos para poder pagarse un boleto, ¡3 días!
Creo que soy "afortunado" por poder costearme un boleto de cine de casi $100, y más afortunado de poder pagarme las golosinas correspondientes para que mi placer sea aún más considerable.

Lo único que quise expresar con este post es que hay que apreciar los lujos que nos damos por pequeños que parezcan como ir a ver una mugrosa función de cine digital.



Dato extra: Recién cumplí un año sin fumar. Parece difícil pero es cosa de restarle importancia. A esos que fuman y dicen que no pueden, no me vengan con mamadas porque no es la gran cosa. Yo fumaba hasta 8 cigarros al día y la "adicción" me la peló. Ahora ya no toso por las mañanas, adiós flemas y tanto mi aliento como el olor de mi ropa está más agradable que nunca. ¡Dejen de fumar! en verdad que no es complicado cuando tiene ganas de dejarlo.