17 junio 2013

Comentarios inapropiados


El viernes pasado que me iba retirando de la oficina, estaba acompañado de una compañera que justo salía al mismo tiempo que yo. La plática era de lo más mundana posible porque, ya saben, era viernes.
En la oficina sólo quedaba la compañera que les comento y la señora del aseo, Margarita. 
Me dirigía rumbo a la puerta que me prometía dos muy cortos pero muy merecidos días de descanso y yo me dejaba arrastrar por esa innegable y suculenta tentación. Ya a escasos pasos de retirarme del lugar, volteé hacia una de las oficinas y ahí estaba ella, la señora de la limpieza, con la mirada fija hacia el piso como si un agujero negro se estuviera devorando su mentalidad y su ser. En un acto totalmente robótico y repetitivo ella tallaba y lustraba el piso con las mismas ganas y el mismo entusiasmo con el que yo me levanto de la cama por las mañanas. En ese momento no hubo mucho tiempo de analizar la escena, ni tampoco me andaba fijando en su ilustrativa manera de hacer su trabajo; lo que yo deseaba en realidad era ya salir de ese lugar. Lo siguiente que hice en un reflejo totalmente natural fue despedirme de ella y dije lo siguiente:

Nos vemos, Margarita. ¡Descansa!  

Para entender mejor la situación se los haré de manera más gráfica.



Al salir por el pasillo del edificio, mi compañera, que salió junto conmigo, iba riéndose a carcajadas y burlándose de lo que yo le había dicho a la pobre señora.
El momento se me hizo muy incómodo porque yo no sabía si se burlaba del hecho o de mí.

Verán, ella alegaba que mi comentario sonó en tono sarcástico (como si yo fuera una persona sarcástica, háganme el chingado favor, cof cof) y burlesco. Pero créanme que aunque ella tenía mucha razón en suponer que así fue porque en verdad yo me burlo de todo lo que se pueda y de todo el que se deje y hasta del que no, en verdad, les juro por lo más sagrado que tengo en esta miserable vida que es el Internet, que en esta ocasión no me intenté mofar de esa persona. Todo lo contrario a lo que mi compañera pensó malamente de mí, en verdad quise sonar amable y cortés porque estaba en un momento de felicidad, júbilo y éxtasis por ser libre durante dos días y sólo quise compartir la emoción. 

Ahora bien, antes de plantear ciertas preguntas, es importante mencionar que la persona de quien hablamos labora en el turno de la tarde por lo que tenía apenas 2 horas de haber entrado a trabajar. También, si es de importancia hacer notar, en el momento en el que yo me despedía de ella, supuestamente la pobre mujer estaba en una pose que indicaba un sufrimiento silencioso y muy doloroso, al menos de alma, a juzgar por su triste semblante, su mirada perdida y sus gotas de sudor que escurrían por su redondo y agitado rostro.

La pregunta es: ¿a ustedes les pareció fuera de lugar mi comentario? ¿me vi como todo un hijo de puta al restregar que ya me iba a disfrutar de mi libertad mientras Margarita iba apenas iniciando su jornada laboral? ¿me vi culero, pues?

Yo considero que únicamente me despedí como me despido de cualquier otro compañero al salir de la oficina. A mi forma de ver, no soné burlón ni mucho menos; pero quizá no estoy siendo objetivo por tratarse de mí. 

Sean serios. Respondan veraz y sinceramente porque necesito quitarme esta duda que desde el viernes no me deja dormir.

7 Comentarios:

Alexander Strauffon dijo...

No podemos saber a ciencia cierta si te escuchaste culero, tendriamos que tener una grabacion para ver tu tono y lenguaje corporal al decirlo.

Por eso es mejor aplicar con todos el generico: "hasta el lunes"

Pith Zahot, El enemigo público dijo...

Yo digo que está bien sencillo: tu cabeza, exausta, sobrecargada y aletargada, no daba para imaginar semejante bomba de sarcasmo. No en viernes por la tarde. Yo te absuelvo de la acusación de mala onda y sarcástico, pero levanto una nueva acusación: ¡tás bien menso! O sea, pobre doña, te pasas. Piééénsale tantito, caramba. Sí; te acuso de tarolas.

Diana. dijo...

Al igual que Alexander, tendría que haber visto tu tono y la cara que pusiste.

Eres muy sarcástico y burlón a lo que te conozco pero sabes con quién serlo.

En mi muy humilde opinión.

Saludos.

aLe dijo...

Mmmmm pues si hubiera sido un tuit seguro fue en tono burlón; pero creo que esta vez no aplica, estabas cansado y no lo hiciste a propósito.

Maldito desgraciado dijo...

Nah, tu amiga es paranoíca... A menos de que la señora haya tomado represalias, no pasó nada.

Novak dijo...

Thanks for your comments, estupeds. :')

Anónimo dijo...

Nada mas se vio como que lo dijiste de buena fe sin pensar en lo demas, y no creo que te lo haya tomado a mal.