27 diciembre 2011

Ojalá y no creen ciertas vacunas


En ocasiones me quedo pensando que somos una raza que se preocupa por mejorar, innovar y crear cosas que nos faciliten la vida y que nos haga soñar con un futuro prometedor, seguro, entretenido y muy moderno. Pero ciertamente considero que no se le ha puesto mucho empeño en mejorar un aspecto que es mucho más importante que todas esas cosas bonitas y tecnológicas que tanto nos encantan. La salud por ejemplo. 

¿Se imaginan un futuro donde no existan esas enfermedades mortíferas y que hasta cierto nivel se convierten en pandemias que terminan acabando poco a poco a millones de personas? El cáncer, el SIDA, las influenzas, etc. Sería genial saber que ya existen curas y vacunas ante tales monstruosidades que tanto nos atemorizan. Lo cierto es que no hay, y que pese a los grandes esfuerzos que se realizan para encontrar estas curas, parece que la solución todavía está a muchos años luz de alcanzarse.

¿Y si bajaramos un poco el nivel de exigencia? ¿Se imaginan que ya existiera una vacuna contra la gripa, la diarrea, la fiebre, la resaca, el dolor de cabeza, los cólicos menstruales, y vamos, hasta para la estupidez?




Imaginen un mundo en el que nadie se preocupa de que el día de su boda esté diciendo: "Sí, snif, pa... aaaachú, pa-dre... snif, acepto a Julia... aaa... aaa... aaaaachú! snif, a Juliana". O que el día del concierto de su banda favorita, una como mujer tenga que decirle a su novio que mejor vaya con alguien más porque ella tiene unos terribles dolores a causa de los cólicos. Qué horrible sería eso. ¿Les ha pasado, chicas?
Pensar que con una vacuna contra la diarrea podríamos comer tantos tacos en la calle como quisieramos sin temor a pensar que al día siguiente probablemente nuestra habitación temporal será el sanitario.

Y sé lo que están pensando, que la estupidez no es una enfermedad, más bien es como un defecto de naturaleza, pero piénsenlo tantito, estaríamos mejor en un mundo sin tanto imbécil alrededor ¿no creen?

Aquí es cuando semianalizan las cosas y su lóbulo frontal, con tal de evitar la fatiga, les hace responder impulsiva y e instintivamente: Sí, Novak, sería genial eso que dices.

C'mon, dudes, piénsenlo un segundo nuevamente ¿de verdad creen que eso sería lo mejor o lo ideal? 
El pensar que ya no existen esas enfermedades básicas es motivante y nos hace aspirar a una mejor calidad de vida, pero si profundizan un poco más allá de ese sueño verán que sería contraproducente. 
Por ejemplo, comeríamos como unos completos cerdos sin temor a que algo nos podría caer pesado. Bueno, muchos de ustedes ya practican ese hábito y no digan que no; sobre todo en estas fechas. donde  me incluyo.
Los puestos de tacos y tortas proliferarían y con ellos la contaminación, misma que atraería moscas e insectos donde estos a su vez, acarrearían bacterias y virus, los cuales, gracias al punto que tratamos, no nos tendría porque preocupar ya que seríamos totalmente inmunes. Sin embargo, el problema de la basura y los pestilentos olores que los puestos de tacos llegan a tener no se detendría y vendría en crecimiento. Y no sé ustedes pero ver tanto puesto de comida con moscas como que da asquito. Y como dato extra, comer tanto taco y tanta torta nos haría aumentar muuuuuuuchas tallas por encima de lo normal. 

Ahí les va otro punto para que se pongan a analizar.

Sin un mundo de gripas y diarreas, o dolores de cabeza ¿qué pretextos pondríamos para no ir a trabajar? Yo sé que el que es un chingón flojonazo sabrá muchos pretextos para no ir a laborar, pero siendo realistas estos son nuestras cartas favoritas para evitar una jornada de trabajo y quedarnos en casa a dormir y descansar. Como la vez que dije que casi me estaba dando cáncer cerebral y que requería quitarme al medio día de mi trabajo y todo porque ese día era día de Champions League y quería ver el partido en mi casa junto con botanitas y chelitas. Por cierto que se está volviendo tradición eso de enfermarme de cáncer en el cerebro cada que hay partido importante; lo bueno que mi jefa no sabe de esas cosas de fútbol. Pero ustedes no le vayan con el chisme, eh.

En las mujeres creo que más de una habrá usado el pretexto de "disculpa pero no me siento bien para salir esta tarde como habíamos quedado, tengo ese problema de chicas de cada mes. Mejor lo dejamos para otro día, besitos". Si fuera mujer, yo lo usaría para todo y sería genial poner eso como pretexto. Pero si inventaran una vacuna contra ello, tendrían que ir a esos compromisos no deseados y que mal la pasarían. ¿Cierto?

Por último, y como ya dije, la estupidez no está demostrado que sea a causa de un mal congénito hereditario, por algún contagio viral, o por concepción visual tras contemplar tanta televisión desde los 3 años de edad. No se sabe porque hay gente sumamente estúpida, pero la hay. Si existiera una cura para ello creo que habría más progreso en el mundo. Se acabarían las crisis económicas, el calentamiento global, y las mujeres ya no serían golpeadas por vivales machistas y tarados. Uno podría ser su propio abogado en caso de tener problemas legales, y hasta podríamos crear nuestros propios vehículos para transportarnos a donde queramos; el espacio por ejemplo.
Seríamos una raza completamente poderosa, inteligente y dominante. Los extraterrestres de Jaime Maussan se quedarían bien opacados ante nuestra brillantez e ingenio. ¿No sería genial?

-Sí, joven y sabio Novak, tú si piensas bien chingón. ¡Novak para presidente!

Pues no, estimados lectores, obvio no sería muy bonito vivir en un mundo donde la chingonería se contemple a los 360° de nosotros. Para que la vida sea posible debe haber un equilibrio natural. Lo mismo que en la selva y los animales, el más fuerte es el que domina y predomina. Siempre el débil tendrá que perder para que el chingón sobresalga. Tal vez sea algo injusto de parte de la vida pero estoy convencido de que así tiene que ser ya que de otra manera todo sería un caos. Es como pensar que todos deberíamos ser ricos, poderosos e influyentes. Eso jamás podrá ser posible ya que de ser así nadie querría lavar los baños, hacer las hamburguesas ni ensuciarse en una construcción para hacer nuestros edificios de oro puro y diamantes. Siempre tendrá que haber alguien más abajo de nosotros que esté dispuesto a hacer lo que nosotros necesitemos. Esa es la clave de una supervivencia sana y balanceada; por lo tanto la idea de la vacuna contra la estupidez, idiotez y pendejez, no es tan buena como se pudiera llegar a concebir. 
Una idea similar planteé hace mucho en el BlogBus y que si gustan pueden ir a leer.

Así que dejemos de esperanzarnos en vacunas que no llegarán pronto y que espero no lleguen, y  mejor aprovechemos lo que podamos de esas cosas malas que en la vida nos suceden. Es una de las claves del éxito.



PD: Las ideas presentadas en este comunicado no deberán ser tomadas en cuenta para llevarlas a cabo y faltar al trabajo o a citas que tengan programadas. Me deslindo de toda responsabilidad y será a juicio propio de cada lector el que las use o no.


1 Comentarios:

Cuetzpallin dijo...

Yo digo que las enfermedades son sanas, al menos para el planeta. De tantas vacunas y remedios que se han inventado, ahora tenemos una explotación demográfica cañona. Claro que todos queremos que nuestros seres queridos y nosotros mismos vivamos lo más y lo mejor posible, pero para eso están los buenos hábitos (en la medida de lo posible) y la buena genética (por eso los espartanos tiraban a los bebés defectuosos). Es la ley de la naturaleza, lo dijo Darwin, pero a nosotros nos encanta ir contra lo natural, bueno y sabio.

Ahora tendremos que tener otra guerra para equilibrar la demografía :(