13 mayo 2011

Infeliz día de la madre.


Esta semana me ocurrió una de tantas coincidencias que me suelen ocurrir y que a veces me pone a pensar que son señales del más allá. Luego lo analizo y vuelvo a pensar que efectivamente, solo son coincidencias.
Era martes, y yo me encontraba sin hacer nada en la oficina como siempre y de la nada, apareció una amiga por cierta red social. Me contactó y me compartió una alegría muy grande: va a ser mamá.
No pudo haberme dado la noticia en mejor momento. Que alguien se presente en el día de las madres y te cuente que está embarazada, es lo más Ad hoc del mundo; algo así como, mi inteligencia y mi guapura.
Sentí mucha alegría por ella y por su esposo. ¡Qué bonito que serán papás! -pensé.
Un pequeño debraye mental surgió por mi cabeza en esos momentos, en donde aprecié la responsabilidad que conlleva el darle vida a un ser, y a su vez, la felicidad inmensa que ha de bañar a los que comparten esa responsabildad.

Momentos después, seguí con mi vida normal.

Horas más tarde llegó la hora del almuerzo y me dirigí al comedor. Coincidí con una compañera de trabajo; cosa que no me agradó mucho. Y no por tratarse de ella, sino que estoy tan acostumbrado a comer sólo que, cuando comparto el comedor, siento que invaden mi territorio y privacidad. De todas maneras eso no es relevante en este post; como tampoco lo es el que les cuente que lo único que comí ese día fue media pizza de las de FUD, y ella una ensalada de hacía 2 días. Mientras nos burlabamos quien tenía el almuerzo más miserable entre los dos, ella comenzó a ponerme al tanto de su vida. Con ánimos de que se acabara rápido mi pizza, perdón, mi media pizza, yo fingía que le ponía atención con un ojo, y con el otro, veía la televisión buscando perder mi mente así como la noción del tiempo.
No tardó y usó una de esas tácticas que muchas mujeres suelen utilizar para atraer la atención de un hombre a la hora de contarnos sus cosas. Tocó un tema "delicado" del cuál solo me dijo textualmente:

-Y pues de mi hermano... bueno, con él he tenido ciertos problemas y muy fuertes pero ni al caso contar porque es muy largo y complicado.
-Ah bueno.

¿Tema cerrado? Oh no, claro que no. Y no me dejarán mentir que, ustedes mujeres, en su mayoría usan esa técnica de "te menciono algo para que me preguntes por ello".
Inclusive mi señora madre la utiliza conmigo, y aunque ya sé cuando trata de decirme algo, no hago de mi parte por ahorrarle la pena de insistir en ese tema misterioso. Lo sé, soy un pésimo hijo.

Regresando con lo de mi compañera, y de manera concisa, les platico que su hermano embarazó a la novia. Hasta ahí no me extrañó en nada la noticia, digo, es cosa de todos los días escucharlo, y es cosa de que a muchas familias hoy en día les suceda. Lo que si me robó de inmediato la atención fue cuando complementó que la novia no deseaba tener al bebé y sí deseaba abortar.
Los argumentos que supuestamente justificarían la decisión de la mujer son por demás absurdos, por ello no les haré perder el tiempo en que los lean.
Hasta donde sé, el hermano sí tenía intención de que se consumiera el resultado de su irresponsabilidad e ignorancia por no conocer y usar el condón travesura, pero según no podía hacer nada en contra de la decisión de la indebidamente llamada "madre".
Entre los dos, encontraron un lugar aquí en Mérida donde practican el aborto de manera legal. Es una clínica de tercera, y de dudosa calidad, donde les explicaron que podrían intentarlo por medio químico (con pastillas) o por medio quirúrgico (insertándole unas frías y largas pinzas en su aparato reproductor, arráncando de su vientre a un pequeño feto aferrándose con sus diminutas manitas, a la placenta). ¿Lo imaginaron? Qué bueno.
Por lo avanzado que se encuentra el período de gestación, lo más recomedable según el "médico", es que sea quirúrgico para evitar que queden residuos (y que se convierta en un pequeño monstruo tipo alien, que al paso de unos meses, en una noche, cobre venganza perforando sus cavidades hasta encontrar una salida por el estómago y aparecer de manera violenta y desgarradora, exclamando: ¡Mamiiiii!).
El precio de la cirugía está al rededor de los $4,500, mismos que el hermano, con muchas deudas al rededor del cuello, no contaba con tal cantidad. Es por eso que acudió con la hermana (mi compañera) para que le facilitara tal dinero.

Mi compañera, con tal de sacar a su hermano de tal problema le prestó el dinero, no sin antes recalcarle que para nada estaba de acuerdo en lo que estaba a punto de hacer y que si se lo estaba prestando era porque sabía que la mamá era capaz de sacarselo ella misma en el baño de su casa. Así de decidida estaba la muchacha ¿cómo ven?

El marido de mi compañera rechazó tal idea y no quiso ser participe de nada que tuviera que ver con ello. Entendía que era su familia de quien se trataba pero que con él no contara. Creo que él marido está en lo correcto.

Por ello, necesitada de una opinión y sin a quién más acudir de momento, me lo contó a mi.

Yo sin ánimos de ofender si tuve intención de decirle: La cagaste. Pero no me atreví porque mientras me lo contaba, pude ver mucha tristeza en su rostro. Al final, concluí que si ella prestó el dinero para que se lleve a cabo tal atrocidad, no era ella quien iba a realizarla en sí, pero que definitivamente no se debió prestar a tal acto que en parte sí participa.
La conversación quedó en un "verémos que pasa".


Ayer jueves se realizó la operación. Oficialmente la muchacha, novia del hermano de mi compañera, ya está "libre de preocupaciones", ya puede jactarse de que tendrá un vientre plano por mucho tiempo (si no le entra a las tortas de cochinita tan seguido).
Por la mañana, antes de que se llevara a cabo la operación, me vino a visitar a mi oficina esta compañera, solo para decirme, con un mar de lágrimas en los ojos, que no iba a poder acompañar a esta muchacha a la clínica cuando ya se había comprometido a ello. Le habló a su hermano y le dijo que lo sentía mucho pero que no tenía las fuerzas necesarias para llegar a tanto. El hermano se molestó.
Vino por una consolación, tarde se dio cuenta de lo que había hecho al prestar el dinero; y aunque fue cruda mi reacción, firmemente le comenté: Te lo dije.
Apesar de todo, como mencioné, la cirugía se llevó a cabo y hoy por hoy la explosión demográfica perdió una batalla. No podrá decir que trajo al mundo una víctima más.


Descansa en paz niño/a no nacido/a.


Infeliz día de las madres para esa, que por unos cuantos días, fue "mamá".

04 mayo 2011

En dientes limpios no entran moscas.


El niño feo de la foto obvio no soy yo.

La semana pasada cuando aún me encontraba de vacaciones y sin hacer nada, me pregunté a mi mismo: ¿por qué no haces algo de provecho por tu salud? y fue que me levanté para ir a tomar un vaso con agua... luego de eso me pregunté de nuevo: ya en serio, ¿por qué no haces algo de provecho por tu salud? Fue ahí donde decidí ir al dentista a que me dieran una checadita para estar seguro que todo estaba bien con mi higiene bucal. Error. Para empezar, ese día que fui llegué temprano para ser de los primeros pero creo que me excedí. Llegué a las 11:30 a.m. sabiendo que las fichas para consulta se dan a las 12:30. Lo cual fue una mentirota por parte de la señora que atiende eso ya que en realidad se reparten a la 1:30 y la consulta comienza a las 2, lo cual es otra mentirota porque el pinche dentista se asomó como a las 2:20 y no fue sino hasta las 2:40 que me atendieron.
Mientras esperé esas largas horas, prácticamente pude sentir como si las arrugas se apoderaran de mi piel, así como si cientos de arañas recorrieran mi cuerpo para anidarse y reproducirse, quedando envuelto en un capullo de telaraña para finalmente convertirme en una gigante, corpulenta, llamativa, colorida y muy atractiva mariposa... eso si, bastante varonil.

Durante todo el tiempo que me la pasé esperando pude hacer lo siguiente:

  • Medité sobre los conflictos existenciales de la humanidad.
  • Conté hasta 8348, que fue donde me aburrí y suspendí mi conteo.
  • Analicé los problemas de mi vecina con su hijo el drogadicto y por que la dejó su marido para irse con otro hombre.
  • En base a estadística supe cuantos niños, ancianos, hombres, mamás y jovencitas embarazadas prematuramente estaban en el piso que yo. Y por las facciones pude deducir cuantas de ellas serían madres solteras.
  • Intenté recordar los elementos de la tabla periódica... en orden.
  • Reflexioné el programa económico 2011 llegando a la conclusión que es un timo como el resto de los programas que el gobierno crea.
  • Resolví la ecuación: an(x)dny + a n-1(x) d n-1y + a1(x)dy +a0(x)y = g(x) (de manera mental claro está)
  • Y finalmente quise recordar el nombre de los 101 dalmatas pero creo que no tienen nombre.


Y aún así, luego de pensar en todas esas cosas, noté que solo habían pasado 27 minutos. No me quedó más que sacar mi iPod y twittear un poco. No tardé en reaccionar que no estaba en un nosocomio de 4 estrellas, sino que estaba en el Seguro Social y que apenas cuentan con sanitarios y mucho menos tendrían señal de WiFi gratuita. Observé los juegos que tenía disponibles y fue uno de carreras llamado Need for Speed el que escogí para distraerme. No pasaron más de 15 minutos para que el aparato de última generación me dijera que estaba por agotarsele la batería. Yo no sé porque inventan cosas ultra modernas capaces de predecir hasta de que te vas a morir, si cuando los necesitas resulta que les quedan poca pila.

Contemplar a mi alrededor fue lo único que me quedaba por hacer. También decliné esa opción al ver la cantidad de enfermos que pasaban junto de mi. Temí por mi integridad y que alguno de esos enfermos me contagiara algo por tan solo mirarlos. Algunos con vendas, otros con muletas o sillas de ruedas. Había quienes traían ronchas en la piel o quienes se rascaban sin cesar como changos en celo. Me agaché en el piso y me hice bolita a fin de no obtener ningun virus de los que caminaban por ahí. Bueno, no hice eso pero ganas no me faltaban, así como de envolverme en un plástico enorme sin importar si moría asfixiado; eso sería mejor a que un peléle pase por tu camino y te pegue quien sabe cuanta bacteria traiga en su sistema. Eww.

Los minutos largos y las horas lentas se hicieron venir como si fuese trámite burocrático gubernamental. Toda una vida se te va en la espera, de veras. Por fin tocó mi turno y la "señorita" con cuerpo y cara de cincuentona me mandó llamar: Sr. Novak, su turno.
Tratar de levantarme fue un poco doloroso porque ya traía los músculos demasiado atrofiados y entumidos. Mis piernas no me respondían mucho y mis nalgas... pues a ustedes no les importa nada que tenga que ver con mis nalgas.

Entré al consultorio y el dentista hizo su trabajo. Debo decir que si bien no tengo los dientes más parejos como teclas de piano, ni tan blancos como ver el resplandor de una bomba de hidrógeno al estallar estando a tan solo 10 metros, sí poseo una buena dentadura libre de caries y demás problemas bucales.

Terminando la revisión incompleta (porque solo me revisaron la dentadura de abajo y que la de arriba se haría la semana siguiente ¬¬) pensé que sería todo el martirio por ese día. Pues no.
Afuera ya me esperaban un par de enfermeros invitandome a pasar al módulo de PrevenIMSS para que me atendieran y me orientaran un poco más sobre mi salud. Obvio a mi esas chingaderas no me llaman la atención puesto que yo soy un chico bastante fuerte, saludable y muy guapo, me veo todos los días en el espejo y me doy cuenta de ello. Sin embargo, esos malditos me hablaron tan bonito que no pude decirles un no. Y eso que estaban bien feos.
Ya que estaba en el hospital no me vendría mal una revisadita -me dije. Error.
Me tuvieron esperando como 30 minutos más y eso que yo era el segundo en turno. Y no pude levantarme para retirarme porque anteriormente me habían pedido mi carnet para amarrarme, obligandome a esperarlos.

Por fin me llamaron y entré. La gran revisión solo consistió en que me pesaron, me dieron un cepillo dental, 4 preservativos y verificaron que no pareciera que tuviera alguna enfermedad mortal. Me ofrecieron ponerme una vacuna de antitetánica a la cual accedí estúpidamente pensando que de algo tenía que valer la pena tanta espera. Error. Me aplicaron tal vacuna pero no me avisaron que me iba a doler por 5 días. No será un dolor insoportable el que genera pero si es bastante molesto, tanto que no podía dormir encima del hombro donde me la aplicaron. Tampoco podía levantar tarros de cerveza muy grandes con ese mismo brazo. Damn.
Y eso fue todo por su parte, ni siquiera una plática de interés social, algo que me hiciera ver que puedo ser escuchado y que le importo a alguien. No había una trabajadora social que me preguntara si me encontraba bien, si era feliz, o si tengo twitter para que me comenzara a seguir y así tener una follower más incrementando el nivel de mi autoestima en una rayita más. Y no solo eso, pude ver como a las personas de edad mayor les atienden con mayor tiempo bajo el argumento de que ellos necesitan una revisión especial ¿acaso yo no soy especial? ¿acaso no es éste un país que lucha por la igualdad? ¿por qué debería recibir más atención un viejito arrugado y feo que un jóven apuesto e inteligente como yo? Eso se llama discriminación, señores.

Y ya, fin con esta aventura post traumática en el hospital. Por si quieren recordar la de la otra vez pueden hacer click a este link.

Consejo 1: Cuando puedan evitar ir al Seguro Social ¡Háganlo! Si pueden pagar un médico particular mucho mejor, de lo contrario háganse bolita en su cama y al cabo de unas horas se les pasará un poco el dolor.

Consejo 2: Lávense bien los dientes, los de enfrente de arriba hacia abajo y viceversa. Las muelas se cepillan en forma circular. No olviden la lengua. Esto después de cada comida o de tener sexo oral.

Consejo 3: Por favor, lo más importante, chicas, por lo que más quieran USEN HILO DENTAL, sus hombres se lo van a agradecer. You know what I mean.

Moraleja: En dientes limpios no entran moscas... ¿o cómo era? ah si... usa hilo dental y obtendrás el empleo... bueno, algo así.