08 marzo 2012

Pupitre vacío




Estaba el otro día en medio de una clase sentado en mi escritorio esperando a que los estudiantes terminaran una actividad que les encargué. Entonces, una de mis alumnas se acercó a mí para entregarme unos trabajos atrasados que no había realizado. Se los acepté porque me presentó una justificación médica que la excusaba de ciertas inasistencias. Pero había algo más que ella tenía que contarme. Pude notar que se mostraba nerviosa y apenada por lo que tomé la iniciativa con ella.
Le pregunté el motivo por el cual no había asistido ya que en la justificante únicamente señalaba una visita al médico. La cuestioné por su salud, le pregunté si se encontraba bien y ella me respondió que sí pero que había algo más.
Como les cuento, apenadamente, ella se acercó todavía un poco más en señal de que era algo muy privado y personal y que no quería revelar ante el resto de la clase.

Mi alumna me contó que se había estado sintiendo mal en las semanas anteriores por lo que al acudir al médico le indicaron que se encontraba en su semana nomeacuerdocual de embarazo.

A medida que me contaba, breve pero muy claramente, la pena iba desapareciendo y me informaba sobre como ella se sentía ante tal cambio en su vida. Se mostraba contenta y orgullosa de que estaba esperando un hijo. A pesar de que obviamente fue por descuido, no se mostraba arrepentida o preocupada y sí me señalaba que le echaría muchas ganas para no dejar la escuela.

Como era la primera vez que me enteraba de algo así de una de mis alumnas, no sabía exactamente como tomarlo por lo que lo más lógico era felicitarla y eso fue lo que hice acontinuación. Traté de ofrecerle mi apoyo moral, señalándole que contaba conmigo para no descuidar sus estudios en cuanto a mi materia se refería. Le dije todo un verbo acerca de lo difícil que le iba a resultar todo el proceso que le restaba pero que no sería la primera que lograra hacer tal hazaña. Me emocioné con ella, pues.

Nunca antes me había tocado una situación en donde una alumna me confesara algo tan personal. Algo que en parte siento me lo contó por la relación que yo tenía con esta muchacha. De por sí no era una buena alumna, academicamente hablando; por ello le tenía especial atención para estar al pendiente de que entendiera bien los temas y de que hiciera correctamente las tareas. Quizá por ese interés que yo le demostraba se atrevió a confesarme su pequeña travesura.

A lo que voy es, en lo que llevo de profesor, todo el tiempo me había dado cuenta que, al pasar lista, los alumnos dejan de asistir sin yo preocuparme demasiado por el motivo. No soy de preguntar el porque o bajo que circunstancia alguien decide truncar sus estudios. Algunas veces los mismos compañeros me cuentan que un alumno se da de baja debido a que reprueban otras materias o porque el trabajo no les permite continuar; pero nunca era de importarme si regresaban o no.

Esta vez fue diferente, en verdad me importó que esta muchachita me diera la noticia por ella misma antes de que sea visible y no la pudiera ocultar. Ella prometió que le echaría ganas y que no dejaría la escuela por su futuro hijo y por ella misma.

Esta mañana recibí la hoja oficial de la división a la que ella pertenecía donde me informan la baja oficial de mi alumna. Llevaba como 3 clases sin asistir pero yo asumía que era porque tenía revisiones con el médico o qué se yo. No pensé que ya había decidido tirar la toalla ya que en verdad le estaba echando ganas. Aunque me entregaba las tareas de manera tardía, se las aceptaba sin contratiempo a manera de echarle la mano. No había clase en la que no me preguntara como 10 veces sobre los temas ya que no quería salir mal en el examen. Yo estaba seguro de que sí iba a pasar de curso; al menos en mi materia; al menos este año.

¡Caray!, me doy cuenta de que a veces las personas que no nos tocan de nada llegan a ser aunque sea un poquito importantes. Supongo que algo así podría pasar con aquél vagabundo que muchos vemos todos los días al llegar a nuestros trabajos. El día que ya no lo veamos rondar cerca, nos vamos a preguntar que habrá sido de él. Quizá hasta podría decir que es posible llegarlos a extrañar un poco.

Recuerdo los primeros días que me presenté en un aula como profesor, todo inexperto, temeroso, y por supuesto, sin intenciones de conectarme con mis alumnos de la manera que recientemente descubrí puedo llegar a experimentar. Nunca imaginé que podría, pero ahora puedo afirmar que es una experiencia muy grata que se siente desde el fondo de mi corazón. Quizá todo esto es parte de una madurez inevitable, tanto personal como profesional, que día con día se aproxima a mí sin darme cuenta.

Como sea, el día de mañana veré su asiento vacío, y al pasar lista, ella no levantará más su mano confirmando su presencia.

¡Le deseo la mejor de las suertes!


11 Comentarios:

...Diana... dijo...

Mala onda por parte de tu alumna..

Ni modo cada vez son más las alumnas desertoras por embarazo..

Sad but true..

Un abrazo.

Alexander Strauffon dijo...

Una estadística más. Ya si retoma el camino o no, depende de ella.

El Pinche Megah dijo...

Vergas, Novak... qué te pasó?

Jaime Rivera dijo...

Pues, yo llevo también ya mis añitos de profesor y creo que mi experiencia es algo similar. Me han contado cosas muy personales y han pasado otras cosillas, pero sobre lo que tú dices que conectarte, la verdad para mí fue al revés. Yo comencé queriendo tener una relación, no de amistad, pero sí algo más directa con mis alumnos, y la verdad me fui dando cuenta de que no es algo que yo pueda hacer. Me quitaba mucha energía, tiempo, etc. No hacía nada especial, pero hay veces que uno se preocupa de más por cosas que no necesita. Actualmente demuestro interés por las personas que demuestran interés en mi clase. Lo manejo más como una relación mutua. Si alguien deja de asistir, no me preocupo a menos que sea alguien que me hace preguntas al terminar la clase, o que me ha contado cosas en sus tareas, etc. Como doy clase de español, es común que tengan que hablar de ellos mismos, pero no todos se avientan a decirte cosas reales o que tengan relevancia. Los que tienen esa confianza ganan mi atención y por lo tanto me preocupo por ellos.

Yosoy Xhabyra dijo...

por mas que no quiera uno, si se crea un vinculo con los alumnos.

a mi había una que me acosaba machin,... lo bueno que no cai en sus garras de seductora alumna de secundaria, y habia otro wey que me agarro de padre putativo y el wey me preguntaba como hacerle con sus broncas en su canton.


que loco,... nunca me hizo caso de tomar un cuchillo y solucionar sus problemas mientras dormian a las 3:30 de la madrugada.

xhaludos novak!

Apolline dijo...

Azteca :D

A poco eres profesor? no sabía, has de dar las clases con mucho estilo O:

Y es raro leer tu post ahorita, porque a una compañera mía le acaba de pasar lo mismo D:

Yo me imagino que te han puesto a barrer todos estos días y por eso ya casi no escribes u_u

Novak dijo...

Diana: ¿Mala onda? Quizá su novio es un empresario millonario y con lo sucedido ahora le pedirá la mitad.

Alexander: Qué va, muy pocas lo hacen.

Megah: Los años están cayéndome encima.

Jaime: Siempre nos "encariñamos" por así decir, con aquellos que se les nota les importa nuestro esfuerzo y tienen ganas de aprender de y con nosotros. Un gustazo me hayas comentado, amigo.

Xhabyra: Me extraña que no le hayas contado una historia de Xhombys, o algo.

Apolline: Hasta para aventarles el borrador tengo mi estilo, muñeca.
Ya sé, ya sé, siempre digo que ahora sí escribiré dos posts por semana y nomás no les cumplo. Snif.

Novak dijo...

Diana: ¿Mala onda? Quizá su novio es un empresario millonario y con lo sucedido ahora le pedirá la mitad.

Alexander: Qué va, muy pocas lo hacen.

Megah: Los años están cayéndome encima.

Jaime: Siempre nos "encariñamos" por así decir, con aquellos que se les nota les importa nuestro esfuerzo y tienen ganas de aprender de y con nosotros. Un gustazo me hayas comentado, amigo.

Xhabyra: Me extraña que no le hayas contado una historia de Xhombys, o algo.

Apolline: Hasta para aventarles el borrador tengo mi estilo, muñeca.
Ya sé, ya sé, siempre digo que ahora sí escribiré dos posts por semana y nomás no les cumplo. Snif.

✿мαяє dijo...

Igual tuvo que dejar de estudiar por motivos ajenos a ella, si le estaba echando ganas era por algo.

Ojalá en un futuro no muy lejano regrese, la apoyen y sea muy feliz con su bebito :3 (ya sé, soy una cursi)

Y mejor me voy porque me podría explayar, mi mentecilla vuela.

Saludos.

elemedrec dijo...

Le hubieras recomendado Juno, que la viera unas 3 veces y a ver que hacía, para eso son las películas wey, ¿qué pasó ahí?
Oye y sigo sin entender que tiene que ver el vagabundo, ¿también le das clases?
Sobres, Profesor Novak.

Novak dijo...

No he visto Juno :(