05 febrero 2014

¿Y tú qué lees?


¿Cuántos libros te propusiste leer este año? ¿Cuántos libros has leído en tu vida? ¿Cuál es tu libro favorito? ¿Cuál es tu cita favorita? ¿Cuál es tu autor favorito? ¿Con qué autor tendrías sexo?

Las anteriores son preguntas que las personas acostumbran hacerme y he de confesar que son preguntas que no son para nada de mi agrado; a continuación les diré el porqué.

En algunas conversaciones que he tenido tanto como Novak, como la persona detrás de este mi particular álter ego, me han comentado que tengo pinta de poseer una biblioteca personal bastante amplia. La verdad es que si tuvieramos una conversación grupal ahora mismo, se darían cuenta de que esto no es verdad. La gente cree que porque me gusta estar informado, actualizado, y porque suelo tener conversaciones con tópicos distintos a Candy Crush, fiestas, Telehit, la Selección Nacional, etc, seguramente es porque leo mucho. Wrong!

Soy una persona a la que le fascina leer pero que no acostumbra sujetar libros entre las manos. Lo siento, yo no leo libros. A mí no me apasiona el olor de un libro nuevo; mucho menos me excita adentrarme en una lectura que vaya más allá de 10 páginas. Tampoco me gusta enamorarme de personajes, ni derramar lágrimas por las tragedias que sufren estos.
Los textos que a mí me gustan disfrutar son aquellos en donde obtengo la opinión de las personas. Textos que van desde lo informativa que puede ser una columna periodística, hasta lo trivial que puede ser un blog personal. Lo que a mí me atrapa en esos textos son básicamente tres cosas: el tema, la redacción y la habilidad de decir mucho con poco.

Sin embargo, ante la sociedad, las personas que no leemos libros, somos unos imbéciles y seres inferiores con propiedades intelectuales efímeras. Así les han educado y de ahí no les vamos a hacer cambiar de opinión. Yo creo que está bien que las personas lo vean de esa manera porque así me doy el placer de encontrarme con esos seres de luz que se creen muy listos por leer 10 libros al año pero que a pesar del tiempo que llevan con este hábito, no reflejan nada de aprovechamiento salvo de un poco de léxico y una ortografía medianamente aceptable. Remarco que algunos ni eso.
Hay quienes creen que leer muchos libros es garantía de un incremento en la inteligencia. ¿Quién mierdas les dijo eso?

Por supuesto que estoy a favor de todas esas campañas pro lectura que se han venido desatando en los últimos años; por supuesto que pienso que leer cualquier tipo de libro ayuda a ejercitar el cerebro y a establecer puntos de reflexión; por su puesto que apoyo la idea de que una persona con el hábito de la lectura puede llegar a tener una mejor preparación y desenvoltura, pero para nada es garantía de que así será.
Mi punto de vista acerca de esas personas que alardean de "devorar libros" y por ello creen ser muy cultos e intelectuales es que, para algunos, la realidad dista mucho de ser así.
Sigo firmemente la filosofía acerca de que siempre es mejor la calidad que la cantidad. Entonces, no por leer muchas letras necesariamente uno está nutriéndose de conocimiento e intelecto.
La mejor analogía que puedo encontrar para esta situación es planteando como referencia a una persona que come alimentos en exceso que son poco saludables y muy engordativos. Una persona que abusa en la ingesta de frituras y grasas, comparada con otra que consume regularmente frutas y verduras, para nada podrán tener ambos resultados médicos similares.

Creo que leer cualquier tipo de género literario es bueno siempre y cuando el ejercicio se enfoque estrictamente en practicar la lectura. Porque vamos, no podemos decir que da igual leer lo que sea con tal de leer.
Compaginarse con historias de aventura, de romanticismo, ciencia ficción o policíacas, brindará horas de sana diversión en un cómodo sillón que a la larga lo único que incrementará será un amplio vocabulario.

No sé si explico mi punto. Me da gusto que las personas encuentren entretenido pasar su tiempo leyendo libros populares porque de alguna manera mejoran su proceso de comunicación; pero creo que si invirtieran un poco más en leer cosas más productivas con temas reales basados en política, economía, ciencia y cultura, en verdad podríamos llegar a ser mejores personas. Hay mucho conocimiento que podemos obtener ya sea de un libro, una revista, un blog, o hasta de una chingada tesis; pero creo que lo importante es aprender más sobre como funciona el mundo.

Sé que existe gente que lee bastante pero creo que no todos canalizan ese entusiasmo por algo que en verdad valga la pena. Si pudieran equilibrar la calidad de lo que leen, sería de mejor provecho no solo de manera individual sino para toda la humanidad.

Mi clave para combatir y compensar mi falta de entusiasmo por libros de 500 páginas, es leer mucho de a poquito. Trato de leer lo más que pueda sin llegar a esclavizarme con un solo objeto ya que, a través de los años, he comprobado que pasadas las 50 páginas de lo que sea que yo lea, me aburro. Y no es porque únicamente haya probado títulos poco atractivos o de bajo interés, sino que siento que pasar demasiado tiempo en algo me hace perder tiempo y por ello termino abandonando la idea. No me juzguen, ese es mi caso y considero que es muy aislado.

Lo que no considero aislado, es el hecho de que las personas deberían leer más sobre hechos verídicos y científicos y no solo limitarse a historias fantasiosas y ficticias.

Sinceramente, en lo personal, prefiero pasar a leer los blogs de todos ustedes que comprar un libro nuevo y sentarme a pretender que lo estoy disfrutando. No, a mí me gusta ser cautivado por lo que ustedes puedan producir y lo que ustedes puedan opinar. A nada le pongo límite, sé que ahí afuera hay muchas personas que tienen talento para hacerme reflexionar con escritos que llegan a contener escasas 500 palabras; eso sí que me gusta.

A todo esto sólo me queda aconsejarles que no traten como idiota a una persona que no lee libros, ni traten como lúcido a alguien que lee "muchos", ya que en ambos casos se pueden llevar una sorpresa.

4 Comentarios:

Diana. dijo...

Totalmente de acuerdo contigo.

Yo soy de las personas que me gusta mucho leer y de todo y no ando alardeando que soy una biblioteca andante. De hecho,no lo soy. Me falta mucho por aprender.

Me propuse leer una cantidad de libros este año pero al paso que voy, no creo que lo logre.

Tampoco me gusta decirle nada a los que no leen. Ya es problema de ellos, no mío.

Y he de decirte que a mí me gusta muchísimo leer tu blog.
Ya sabes, son cinco años de leerlo. :)

No te vueles, eh. Soy fan de tu blog, nada más.

Un abrazo, mi querido Novak. :)

Alexander Strauffon dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
✿мαяє dijo...

Concuerdo mucho con el final de tu post, conozco gente que lee bastante o que presume de y ahora sí que no ma-mes, leo lo que publican, como es que hablan y nada más no me la creo. Lo mismo me pasa con los universitarios, aún no me explico como es que algunos están a punto de titularse jaja. Obvio no todos verdad.

Tiendo mucho a etiquetar a la gente por lo que publica: este está guapo de su saber y su escritura, seguro lee mucho. Este tarado seguro ni al kinder fue jaja y así, que obvio la realidad debe ser otra, pero me gusta pensarlo así.

Igual ya casi no leo, primero el libro debe atraparme, porque si pasa un capítulo y nada, lo dejo en pausa, en cambio hay unos grandes o pequeños que he disfrutado mucho y ya me largo.

::aDa_MaDriNa:: dijo...

Yo sí me he enamorado de un personaje ficticio alter ego Novak.
No tengo uno favorito, pero casi podría contarte textual el principito.